«Haciendo ‘scroll’ infinito para una cita médica: Por qué el PMU 24/7 es el botón de ‘ayuda’ que el sistema de salud no quiere oprimir.»

Pasamos horas del día deslizando el dedo por la pantalla del celular, atrapados en un bucle interminable de videos y publicaciones que se cargan de forma instantánea. Sin embargo, cuando un ciudadano colombiano necesita agendar una cita médica de control o con un especialista, ese mismo gesto de deslizar la pantalla se transforma en una experiencia frustrante y desoladora. El «scroll» infinito ya no es sinónimo de entretenimiento, sino el reflejo de un sistema de salud que obliga al paciente a navegar por aplicaciones colapsadas, plataformas que se caen a medianoche y menús telefónicos automatizados que nunca ofrecen una respuesta real. Esta desconexión digital e institucional pone de manifiesto una profunda paradoja: la tecnología avanza a pasos agigantados para el consumo masivo, pero se estanca deliberadamente cuando se trata de garantizar el bienestar y la dignidad de las personas. Mientras los usuarios acumulan días intentando capturar un turno disponible en la agenda de su EPS, existe una herramienta diseñada precisamente para romper este cuello de botella, un mecanismo técnico y logístico capaz de centralizar la oferta y la demanda de servicios en tiempo real. Se trata del Puesto de Mando Unificado Médica, o PMU 24/7, un concepto que funciona con éxito en la gestión de emergencias y seguridad, pero que en el ámbito de la salud parece ser el botón de ayuda que las entidades encargadas se niegan rotundamente a oprimir.

La implementación de un PMU con cobertura total y permanente permitiría un monitoreo en tiempo real de la disponibilidad de camas, agendas de especialistas y turnos de cirugía en toda la red hospitalaria, tanto pública como privada. Si una EPS no contara con citas disponibles para un paciente pediátrico o un tratamiento oncológico en su red habitual, este centro de comando centralizado tendría la facultad y la visibilidad para redireccionar el requerimiento de forma inmediata hacia donde sí existiera la capacidad instalada. Esto eliminaría de raíz el viacrucis administrativo que hoy sufren millones de colombianos. La pregunta de fondo no es si la tecnología para lograr esto existe, porque la infraestructura digital actual lo hace perfectamente viable, sino por qué los actores del sistema prefieren mantener el statu quo del desorden. La respuesta incomoda a muchos, pues la opacidad y la fragmentación de la información juegan a favor de las finanzas de las aseguradoras. Una cita que no se asigna, un examen que se posterga por falta de agenda o un trámite que se ahoga en el laberinto del «scroll» infinito representa, en la práctica, un gasto que se aplaza o se ahorra. Mantener al usuario desinformado y aislado frente a una pantalla es una estrategia pasiva de contención del costo. Oprimir el botón del PMU 24/7 significaría transparentar las bases de datos, obligar a la cooperación interinstitucional y poner en evidencia dónde están las verdaderas fallas de cobertura y gestión. Prefieren culpar a la escasez general de médicos antes que reconocer que la oferta existente está mal distribuida y peor gestionada, dejando al ciudadano común como el único responsable de seguir intentando, con el dedo pegado a la pantalla, ganarle la lotería a un sistema que juega al desgaste.